La regla de la capa extra
El recién nacido aún está aprendiendo a regular su propia temperatura, y la referencia más fiable eres tú: en un mismo entorno necesita una capa más de la que lleva cómodamente el adulto. Por encima de los 24 grados en el interior, un mono será suficiente. Cuando baja la temperatura entran en juego los pantalones, el mono encima del body y, para dormir, el saco de dormir.
El detalle más confuso: la manta en tu regazo y el saco de dormir también son capas. Si el bebé lleva body, pantalón y saco de dormir, ya tiene tres capas. Ten cuidado de no añadir una manta sobre el aparato y sobrecalentarlo.