La regla que viene antes que los muebles.
Antes de elegir entre cuna o moisés, recuerda lo que no cambia: el bebé duerme boca arriba, sobre un colchón firme, cubierto únicamente con una sábana bien ajustada. Sé que te dan ganas de llenar la cuna de ternura, pero los protectores, almohadas, peluches y mantas sueltas están fuera de la lista. Cualquiera de ellos puede bloquear la respiración de su bebé durante el sueño.
También se cayeron de recomendaciones la cuna inclinada y la famosa posición antirreflujo, con la cabecera más alta que los pies. El bebé se mueve, gira sobre el colchón y puede acabar en una posición peligrosa. Hoy la orientación es una superficie plana, con una inclinación máxima de 10 grados. Y un mensaje cariñoso sobre la alimentación matutina: no duermas con tu bebé en el sofá o sillón. Allí el riesgo de que resbale es real.